Antoine Abraham

CUANDO DIOS HABLA… PERO NO TODOS ESCUCHAN

No es que no se entienda…
es que no todos están dispuestos a entrar.

SERIE: ECOS QUE TRASCIENDEN

Hay algo que durante mucho tiempo no entendí.

Si Jesús venía a revelar la verdad…
¿por qué no hablaba claro?

¿Por qué esconder el mensaje en historias?

¿Por qué hablar en parábolas?

Sabes, Incluso ahora me cuesta ponerme en el lugar correcto de la parábola… a ti no?

Porque las parábolas no eran una forma sencilla de enseñar…

eran una forma intencional de revelar y ocultar al mismo tiempo.

Pero hace poco entendí algo que me cambió la forma de leer el Evangelio:

Jesús no hablaba así para hacerlo fácil…

De hecho, muchos no lograban entender…. (como por ejemplo yo)

Él hablaba así para hacerte entrar en Él.

Porque una parábola no se queda por «afuerita».

Te obliga a detenerte.
A pensar.
A volver sobre ella.

A preguntarte qué hay detrás.

No es información…

es un camino.

Jesús no buscaba solo que entendieras algo en el momento.

Buscaba que la verdad
se quedara trabajando dentro de ti.

Que regresaras a ella.
Que la meditaras.
Que la vivieras.

Y aquí está la clave que no vemos:

La parábola no solo nos revela…

también protege.

No entrega la verdad como un dato que se memoriza.

La esconde como un tesoro
que solo encuentra quien lo busca.

Por eso, el que escucha sin interés…

se queda con la historia.

Pero el que se detiene…
el que se cuestiona…
el que no se conforma…

entra.

Y cuando entra…

ya no sale igual.

Porque la verdad en las parábolas no se impone.

Se descubre.

Y desde dentro… algo cambia en ti para siempre.

Porque lo descubierto…
se vuelve propio.

Jesús no quería seguidores que repitieran ideas.

Quería personas que hicieran suyo el mensaje.

Por eso hablaba así.

Porque si la verdad se impone desde fuera…
puede olvidarse.

Pero si se descubre desde dentro…
permanece.

Entonces nuestra pregunta hoy es…

¿Cuántas veces he escuchado… sin realmente entrar?

Porque lo que ocurrió hace siglos… sigue teniendo eco en la eternidad.

– Antoine Abraham

P.D. 1:

En el mundo judío, enseñar con imágenes no era casualidad.

Pero Jesús lleva esto más lejos.

No solo usa ejemplos cotidianos…
los convierte en un proceso interior.

Como se ha entendido la enseñanza del Evangelio:

La parábola no busca solo comprensión inmediata,
sino provocar reflexión, memoria y apropiación personal.

Es un método que evita una comprensión superficial
y obliga a que la verdad sea descubierta… y asumida.

Por eso no todos la entienden.

Porque no todos están dispuestos a recorrer el camino.

P.D.2:

De las aproximadamente 40 parábolas que dijo Jesús,

la mayoría no fueron explicadas.

Solo unas pocas —como la del sembrador— tienen interpretación directa.

Las demás…

quedaron abiertas.

Como si la explicación
no fuera el punto.

Sino la búsqueda.

“No sé quién…
pero alguien necesita leer esto hoy.
Si lo pensaste… reenvíaselo.”

Esto es parte de algo más grande…
(y esta fue la primera pieza):

No siempre se va de tu vida… a veces solo no lo reconoces

4 comentarios en “CUANDO DIOS HABLA… PERO NO TODOS ESCUCHAN”

    1. Antoine Abraham Pompeyo

      Gracias, Janet…
      A veces no es que Dios deje de hablar,
      es que nosotros dejamos de detenernos a escuchar.
      Qué bueno que algo de eso te hizo eco

    1. Antoine Abraham Pompeyo

      A mí también me pasa. Entrar de verdad en la parábola no es tan sencillo como parece. Algo que me ha ayudado es intentar ponerme en el lugar de cada personaje… vivir la escena desde dentro. Y fijarme en el verbo principal: ahí suele estar el movimiento real de la historia… y muchas veces, el que me está faltando a mí.

      Y quizá justo ahí está el ‘truco’ de Jesús: no dejarla fácil. No busca una fe de pasada, sino una fe que se busque… que se trabaje… y que, poco a poco, se entienda desde dentro.

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